http://dl.ub.uni-freiburg.de/diglit/mocedades1817/0021
iS Las
supuesto que la familia
de su mache , uo hay remedio
de reconocerla : así
cuida de ella, y no pensemos
en importunailos mas
á esos señores soberbios.
Yo respondí : dices bien,
y lleve el diablo si llego
á mentar esa familia
para nada ; ve contento
al otro mundo , y así
lo hizo el.
Enriq. Vamos Guillermo,
qué dices de esta historieta?
Cond. Que me enternece en efecto.
Ccpp. Bravo milagro: jamás
Ja he contado sin que luego
no se me salten las lágrimas.
Enr'tq. Vos cuidasteis con esmero
de la amable Bety ?
Ccpp. Y tanto
que ponderarlo no puedo.
Si la hubieseis visto entonces!
tenia quatro años y medio,
y parecia un querubín:
Ahora ya la veis , se ha hecho
una dama.
Eduird. El signor tio
la ha tenido los maestros
necesarios.
Copp. Hice bien;
porque el tio sea un necio
no se sigue que ella sea
una tonca.
Enriq. Con efecto,
y por ella renunciasteis
á vuestra carrera.
Copp. Es cie.to,
cómo habia de llevar
una niña á bordo? Luego
venJí mi buque , y compré
esta casa, donde he puesto
este comercio de vinos;
aquí vienen mil sugetos
de buen humor; beben , rien,
fuman conmigo, y teñimos
los ratos mas divertidos.
Enñq. Pero al menos la ambición
Mocedades
os debería empeñar...
Ccpp. Ambición yo? Viya> veo
que me conocéis muy poco;
sí de lo que yo me precio
es de no ver á esos Lores.
La tínica ambición que tengo,
es ver casada á mi Bety
con un mercader, de aquellos
honrados! darla de dote
seis mil esterlinas, y eso
las tendrá, pese á los diablos,
ó pierdo el nombre que tengo.
Cond. Pero antes, bueno seria
presentaros por lo menos
á Rochester.
Eduard. Dice bene:
el il Comte , subito luego
la buscaría un marico.
Bety. Muchas gracias, Señor Maestro:
no pedimos vuestro voto; Resentida.
Copp. Va he dicho que yo no quiero
oir hablar del Conde.
Enriq. Bien.
Copp. En el alma le aborrezco.
Etviq. Mas ya que no fuese a el,
ved á Enrique: todo el pueblo
le pinta tan bondadoso...
Ccpp. Se que dicen mil portentos
de su Alteza , pero yo
digo , como aquel proverbio,
quien con lobos anda : En fin,
yo apostaría el pescuezo
á que Enrique vale tanto
como su amigo.
Ewiq. Es muy bello
mi elogio.
Cond. Es un libertino,
y van como compañeros
por la noche disfrazados.
Enriq. Camarada, no tratemos
de comparar uno á otro:
si Rochester fuera bueno,
el Príncipe lo seria.
Copp. Dices bien; pero yo creo,
que si Enrique se apartase
de su amigo , con el tiempo
seria un hombre de tazón.
Enriq. Puede que suceda eso
Y
Enri,
Copp
lia
esa
no
el
alg
y
o
Enriq
esa
que
Dó
Lt
pero
S*U Edi
¡osen
Enria. X
PagJi
Enr¡q,
C0A
Jas
>• Si,
http://dl.ub.uni-freiburg.de/diglit/mocedades1817/0021